Temen que la crisis de los centros de diálisis se agrave para el interior

La crisis en los centros de diálisis de Salta es insostenible y ya impacta directamente en la atención de pacientes, en medio de una millonaria deuda que la Provincia mantiene con el sector privado. Según denunciaron prestadores, el Estado acumula casi un año sin saldar compromisos por unos $2.300 millones, lo que derivó en la transferencia de la mitad de los pacientes al hospital público Oñativia. Actualmente, unos 56 de los aproximadamente 130 pacientes que recibían tratamiento en centros privados fueron derivados al sistema público, mientras otros casos permanecen en incertidumbre.

Desde la Asociación de Centros Privados de Diálisis (CEPRIDIASA), su presidente Mario Espeche calificó la situación como “absolutamente crítica” y advirtió que la falta de pagos sostenida desde junio de 2025 llevó al límite a los prestadores. “No estamos hablando de números, estamos hablando de personas que pueden morir”, remarcó. La problemática es aún más grave para el interior de la provincia, donde no existen hospitales con capacidad suficiente para absorber la demanda. Incluso, ya se registró el cierre de centros como el de General Güemes, tras años de funcionamiento.

Los especialistas advierten que la diálisis no es un servicio que pueda interrumpirse ni trasladarse sin consecuencias. Se trata de tratamientos prolongados, donde los pacientes generan vínculos con equipos médicos y rutinas estrictas que, en muchos casos, implican traslados nocturnos y largas distancias. Además del impacto en los pacientes, la crisis también golpea al personal de salud y a la estructura operativa de los centros, que enfrentan despidos, reducción de turnos y dificultades logísticas. 

Pese a que el Gobierno asegura que el sistema público podrá responder, desde el sector privado dudan de esa capacidad y alertan que el hospital Oñativia podría colapsar si la situación se profundiza. 

Valle de Lerma Hoy

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