
En octubre de 2025 se inició el proceso de compra del camión desagotador, que finalmente llegó en enero de 2026. La tarifaria, fijada en $40.250, fue aprobada por el propio Concejo Deliberante. Sin embargo, con el servicio ya en marcha, el debate mutó hacia la gratuidad total, impulsado en parte por un grupo de concejales que buscaban la aprobación social, en parte por el pedido social legítimo y el oportunismo político.
Mientras tanto, el camión ya recorre barrios donde la necesidad de contar con este servicio llevaba años. “Solo en la zona de Isla Ruta 26 se asistieron 72 hogares, incluyendo familias vulnerables que accedieron sin costo” explicaron desde el municipio. También se realizaron servicios en sectores como Terrazas del Río, Mama Pacha, Algarrobos, Santa Rita, Santa Marta y Palmares de la Isla, además de intervenciones en Los Álamos y el casco céntrico.
La discusión de fondo está más allá del valor de un servicio y pone sobre la mesa un dilema histórico de las gestiones locales: qué hacer cuando una demanda social legítima se enfrenta con los límites reales del presupuesto municipal. Aquí el riesgo no solo es político. También es estructural. Porque la experiencia indica que los servicios que nacen sin financiamiento claro suelen terminar dependiendo de la coyuntura, del humor político del momento o de la próxima crisis económica.
Valle de Lerma Hoy
