
La mayor preocupación de la familia radica en que su madre elabora y vende empanadas y productos artesanales. La presencia de residuos en la vereda representa un riesgo sanitario y los expone a incumplir normas de bromatología. “No es justo que vengan a tirar su basura en nuestra casa”, expresó indignado. Y lógicamente cuando las bolsas se rompen o los perros desparraman los residuos, nadie se hace cargo.
Valle de Lerma Hoy
