
La advertencia de Camacho se dio en una reunión donde participaron los dos intendentes, la senadora, y los dos diputados, incluida Griselda Galleguillos que ahora es oficialista, o sea todos del mismo sector político. El mensaje fue directo: el Gobierno de Gustavo Sáenz no tolerará más internas que debiliten la gestión. Sin embargo, lejos de calmarse, el conflicto se profundizó.
En su descargo, el intendente defendió su gestión y apuntó directamente contra la senadora:
“Puso en duda mi honor, mi persona y la transparencia de mi gestión, algo que no le permití a nadie”.
También recordó que fue él quien la impulsó políticamente:
“La acompañé para que hoy ocupe una banca en el Senado. Hoy debo decirlo con claridad: me equivoqué”.
Y la desafió a acudir a la Justicia si tiene pruebas:
“Si existen papeles, preséntelos donde corresponde”.
Minetti, por su parte, había denunciado públicamente que en 2025 la Provincia envió más de 145 millones de pesos para arreglos escolares en Campo Quijano, y que muchas instituciones siguen en mal estado.
Detalló problemas en escuelas de la Quebrada del Toro, Villa María, Cerro Negro del Tirao y Cerro Negro de Tejada, y sostuvo que se trata de obras básicas que podrían haberse resuelto. “El dinero ya fue enviado y debe verse reflejado en hechos”, remarcó.
En el Gobierno provincial el cruce cayó muy mal. No solo por el contenido, sino por el momento: ocurrió inmediatamente después del llamado al orden de Camacho. Desde Casa de Gobierno consideran que este tipo de disputas públicas debilitan al espacio oficialista y generan desconfianza en la gestión. El mensaje fue claro: unidad, orden y trabajo, o consecuencias políticas.
Valle de Lerma Hoy
