
El avistaje se produjo de manera fortuita, mientras los pescadores se encontraban a bordo de una embarcación. A pocos metros, el majestuoso felino fue observado bebiendo agua a orillas del dique. Lejos de mostrar temor, el animal se desplazó con absoluta calma, elegancia y seguridad, como dueño natural del paisaje. “Se mueve como si fuera el rey, no le tiene miedo a nada”, comentaron emocionados quienes lograron iluminarlo suavemente y registrar el momento en video, sin perturbar su andar. Tras unos instantes, el puma se internó lentamente en la zona boscosa.
Mostrando la extraordinaria biodiversidad que aún conserva el Valle de Lerma, donde la convivencia entre el ser humano y la vida silvestre sigue regalando escenas únicas. “Qué pedazo de bicho”, comentaron los pescadores, conscientes de haber sido testigos privilegiados de una verdadera joya de la naturaleza.
Valle de Lerma Hoy
