
Las cámaras de seguridad de la vivienda robada lo identificaron, y personal policial logró ubicar y detener al hombre, mientras aún se podían ver los restos calcinados del sillón. El juez Ignacio Colombo le dictó sentencia bajo la figura de hurto simple y daño en concurso real. Y aunque se dio un final judicial para el episodio que, aunque parezca salido de una comedia absurda, muestra la violencia irracional y el deterioro social que nos está golpeando.
Valle de Lerma Hoy
