
Martín Pekarek, vecino del casco céntrico de Chicoana, vive una situación desesperante cada vez que llueve. Su propiedad, ubicada en una zona baja frente al complejo municipal, sobre la calle 25 de mayo, se inunda sin que las autoridades brinden una solución definitiva. Sus pequeños cultivos quedan arruinados, y con ironía, resume su situación: “Solo se puede cultivar dengue”, en referencia al agua estancada que se acumula en su terreno.
El problema que lo afecta tiene una solución clara: se necesitan apenas 100 metros de canal entubado para desviar el agua de lluvia hacia el río Chicoana. Sin embargo, las obras nunca llegan. En otra parte de su propiedad, frente al camping Los Eucaliptus, la acumulación de basura agrava el panorama. Plásticos, pañales y desperdicios se amontonan en una acequia mal mantenidas, bloqueando el flujo del agua y empeorando las inundaciones. Su pedido es simple: una solución concreta y definitiva para evitar que cada temporada de lluvias convierta su hogar en una laguna de abandono.
Valle de Lerma Hoy
