
El tribunal declaró rebeldes a otras dos personas imputadas, Marisel Llanes —considerada líder de la organización y expareja de Villalba— y a Francisco Marcelo Russo —administrador de un local—, y dictó la orden para su captura, ya que no se presentaron al debate y la policía no pudo dar con ellos al intentar notificarlos.
El proceso penal responde a varias investigaciones, una de ellas impulsada por la exAFIP, a partir de un cotejo de gastos e ingresos de algunos de los acusados, así como de vínculos comerciales en Chile. También existieron denuncias anónimas que, por distintas vías, llegaron a la policía provincial y a la Delegación local de la Policía Federal. Todas dieron cuenta de una red de “prostitución VIP”, que tenía como característica principal que los servicios sexuales no se hacían en locales nocturnos, sino en viviendas particulares u hoteles que se rentaban por día.
Los allanamientos incluyeron los locales El Quijote, de Baigorria y su esposo Ramírez, y Terra Nostra, administrado por Gómez y Russo. Los lugares fueron señalados como puntos donde también se desplegaba la explotación sexual de las víctimas, pues varias de ellas fueron rescatadas de allí.
Valle de Lerma Hoy
