
Tras días de incertidumbre y desesperación, una médica sugirió a los padres buscar ayuda espiritual. Con el apoyo del Arzobispado de Salta, la familia contactó al padre Loyola Pinto, un reconocido exorcista. En la habitación del hospital, el sacerdote realizó un ritual católico que, según los presentes, produjo un cambio inmediato: la fiebre desapareció, los episodios cesaron y Blanca recuperó su comportamiento habitual. Al día siguiente, retomó su alimentación normal y mostró una actitud tranquila, como si nada hubiera ocurrido.
Según informó diario El Tribuno de Salta, la familia atribuye el episodio a una presencia espiritual, posiblemente ligada al velorio de un familiar al que asistieron días antes. “Algo o alguien no quería irse de este mundo y encontró un lugar en ella”, reflexionó la madre. Aunque aún impactados por la experiencia, agradecen haber encontrado una solución cuando la ciencia ya no ofrecía respuestas. “Nunca pensamos que algo así pudiera pasarnos. Es como una película, pero fue nuestra vida real”, confesaron.
Valle de Lerma Hoy
