
Por su parte la policía ambiental constató que la minera había iniciado trabajos de remoción de tierra y apertura de caminos, con el supuesto objetivo de reiniciar la explotación minera de una vieja mina de oro. Según la denuncia recibida, las actividades habrían comenzado sin los permisos aprobados en materia de impacto ambiental, social y arqueológico.
De acuerdo con las actuaciones realizadas, se constató que la empresa había llevado a cabo el emparejamiento de un terreno de aproximadamente 100 metros por 40 metros, también se denuncia la desviación del cauce de un río que abastece de agua a varias familias. No obstante, las actividades fueron interrumpidas tras tomar conocimiento de la denuncia presentada por un vecino de Campo Quijano, quien habría advertido a los responsables sobre la irregularidad de sus operaciones y su intención de formalizar la denuncia ante las autoridades.
Valle de Lerma Hoy
