
Al pie del Monumento, monseñor Cargnello habló sobre “la profunda crisis moral que atraviesa nuestra historia y su impacto destructor que golpea todo, especialmente a los más pobres, a los más necesitados”. Luego reflexionó sobre la libertad profunda de Jesús que debe ser el ejemplo: “Somos verdaderamente libres en la medida en que hacemos el bien; el mal nos esclaviza y nos convierten en dañinos para los demás y para nosotros mismos; dejemos que Cristo libere nuestra libertad de toda atadura”.
Y agregó: “La persona alcanza su plena y completa realización en la vida social que es una dimensión esencial e ineludible para el hombre. Relacionarnos con los demás es una exigencia de nuestro ser humanos; por eso la convivencia civil y política están basadas en la amistad civil y fraternidad ciudadanas, en el desinterés, el desapego a los bienes materiales para ayudar al otro y en las justas relaciones entre patronos y empleados, entre gobernantes y ciudadanos, entre ricos y pobres”.
Valle de Lerma Hoy
