
“Siempre es lo mismo, ponen plata y se termina enseguida. Las colas en la fecha de pago son inmensas y nunca responden a tiempo”, explicó un vecino frustrado. La situación se agrava para aquellos que viven en parajes y no tienen acceso a tarjetas de crédito ni billeteras virtuales, dependiendo del efectivo diario para sus necesidades.
Los vecinos se han cansado de pedir al Banco Macro, que instalen más cajeros o aumenten la capacidad de depósito de dinero para evitar este suplicio constante. “Es un problema de nunca acabar en Chicoana”, concluyó otro residente afectado.
Valle de Lerma Hoy
